Desde la mirada del lector amigo que ha seguido la huella de su escrito y compartido escenas y lugares, creo descubrir tres aspectos que aparecen consecutivamente en su obra, permanecen y que se funden en Calle Feria: encuentro, búsqueda y testimonio.
En sus primeros poemas Amenaza en la fiesta, La secreta labor de cinco inviernos, En familia… hay un “encuentro” con los objetos para descubrir en ellos y entre ellos otros significados. No como un juego lúdico de la imaginación ni una búsqueda creativa de argumentos. Entiendo que lo que se descubre es el trajín silencioso de otra vida menos aparente pero extraordinariamente esclarecedora de lo que también somos. Más allá del uso cotidiano que hace invisibles a los objetos y los desgasta, encuentra en ellos lo que hay de acontecimiento, de suceso. Así la forma, los otros usos, su nombre (las palabras serán también objetos que guardan misteriosos significados por cómo o quién o dónde se pronuncian) estarán de alguna manera tratados en los poemas. Pero lo que primero es una emoción, una intuición expresable en un poema, acaba siendo una certeza expresada en una narración El descendiente, Para qué sirven los charcos. Y, para esta vocación narradora ya entonces, siempre, Tomás, se exigirá una precisión absoluta con el lenguaje. Su precisión es la que nos permitirá, con sentido, llegar a ver y así, como él la descubre, esa también realidad.
Quizá una vez escritas, estas emociones son más certeza e impelen a una “búsqueda”, ahora también en la misma literatura o en el arte. Sus aproximaciones a la mirada de los otros: Tiendas con el pintor Mezquita o a los Cuadernos… de Delhi Tejero, Zamora en la vanguardia, Las palabras de paso sobre poetas en Salamanca o Dos poetas de la generación del 50 sobre Barral y Valente. Y por otro lado El que desordena, Lo bastante, Salvo error u omisión (recuerdo la narración del mago que llega a una aldea y el viento delata el artificio) incluso Milagro en la pescadería. En todas ellas creo ver una búsqueda de lo otro, del revés de las cosas, una huella de compromiso con los que no se conforman, con lo desobediente, con lo que él considera auténtico aunque viva en la intemperie pues eso lo hace verdadero. Nace una mirada ética, ética como rebelión de lo sencillo. Donde también se pregunta ¿para qué la escritura y las palabras?
Y tras la búsqueda, la necesidad de un “testimonio” de lo encontrado. Calle Feria será lugar en donde todo esto se hará un mismo argumento. El encuentro con un mundo singular con ese velo sin tiempo de la infancia. Lo maravilloso en lo común. El revés de las personas, la doble vida: pública y privada de los personajes (como señalara, refirió Tomás, un estudioso y amigo sobre la novela). El testimonio de una memoria que no quiere ser una crónica local ni provinciana. Desde la ficción porque permite pasar del acordarse del pasado a componerlo. La ficción como la huella que nos dejaron los otros, no la forma del pie sino su hoyo: Tomás nos dijo que sólo quería devolver las palabras que se le dieron.
Para mí Calle Feria es meter en taina una manera de existir, en apariencia desaparecida, en apariencia unos personajes que no se repetirán, mas todo lo contrario. Tiene tanto hollejo, tantísima piel, toda la madre de un cuento viejo y una levadura tan necesaria, que a su verdad se recurrirá siempre. A Calle Feria volveremos una y otra vez, como un cuento diferido, porque su verdad lo será siempre, porque sólo lo auténtico nos puede salvar.
Fernando MARTOS
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lunes, 17 de noviembre de 2008
viernes, 14 de noviembre de 2008
Sesión 5: Conociendo la obra de... Tomás SÁNCHEZ SANTIAGO

Buenos días a todos:
El pasado día 10 de noviembre estuvimos compartiendo una tarde con Tomás SÁNCHEZ SANTIAGO. El encuentro-café literario se celebró en la Biblioteca Pública de Zamora con los dos Clubes de Lectura de Zamora junto a todos los que quisieron asistir.
Los materiales que ofrecimos a los clubes para su lectura fueron elaborados por la Biblioteca Pública y estaba formado por una selección de textos de las siguientes obras:
1) “La secreta labor de cinco inviernos”
2) “En familia”
3) “Para qué sirven los charcos”
4) “Salvo error u omisión”
5) “Lo bastante”
6) “Los cocineros se aburren a las cinco”
7) “El que desordena”
8) “Los pormenores”
Todos pudimos leer a un autor que escribe desde la diversidad de géneros y que, cada uno de ellos, los encuentra favorables si le sirven para expresar mejor una idea o pensamiento.
Tras la lectura de los textos los tertulianos del Club opinaron que:
1) A casi todos nos había gustado por la precisión y preciosa utilización del lenguaje.
2) Para algunos les parecía un autor nostálgico e incluso triste.
3) Siempre evocaba y recurría a recuerdos de su infancia y juventud con añoranza.
4) Zamora estaba presente para bien y para mal en todos sus relatos y poemas.
5) Para muchos era una vuelta a sus propios recuerdos y sensaciones hechas palabras.
6) La parte poética les resultó más complicada de entender, pero los textos narrativos les fueron más accesibles y los periodísticos muy ocurrentes en la observación.
El pasado día 10 de noviembre estuvimos compartiendo una tarde con Tomás SÁNCHEZ SANTIAGO. El encuentro-café literario se celebró en la Biblioteca Pública de Zamora con los dos Clubes de Lectura de Zamora junto a todos los que quisieron asistir.
Los materiales que ofrecimos a los clubes para su lectura fueron elaborados por la Biblioteca Pública y estaba formado por una selección de textos de las siguientes obras:
1) “La secreta labor de cinco inviernos”
2) “En familia”
3) “Para qué sirven los charcos”
4) “Salvo error u omisión”
5) “Lo bastante”
6) “Los cocineros se aburren a las cinco”
7) “El que desordena”
8) “Los pormenores”
Todos pudimos leer a un autor que escribe desde la diversidad de géneros y que, cada uno de ellos, los encuentra favorables si le sirven para expresar mejor una idea o pensamiento.
Tras la lectura de los textos los tertulianos del Club opinaron que:
1) A casi todos nos había gustado por la precisión y preciosa utilización del lenguaje.
2) Para algunos les parecía un autor nostálgico e incluso triste.
3) Siempre evocaba y recurría a recuerdos de su infancia y juventud con añoranza.
4) Zamora estaba presente para bien y para mal en todos sus relatos y poemas.
5) Para muchos era una vuelta a sus propios recuerdos y sensaciones hechas palabras.
6) La parte poética les resultó más complicada de entender, pero los textos narrativos les fueron más accesibles y los periodísticos muy ocurrentes en la observación.

Teníamos mucho interés en que nuestro primer encuentro con un escritor saliera bien y es por lo que nos reunimos antes de que se celebrase para preparar las preguntas, para comentar nuestras impresiones, para concienciarnos de nuestra responsabilidad. Y todo salió bien, muy bien, porque:
Fue un encuentro agradable, cercano y fructífero.
El autor nos comunicó, al término de la sesión, que estuvo muy a gusto y arropado por todos. Nosotros le trasmitimos que en los Clubes de Lectura también ha sido muy gratificante leerle y conocerle o, tal vez, conocerle y leerle.
Nos parece un escritor que:
1) Trasmite sensibilidad ante todo lo que le rodea.
2) Renueva constantemente las diferentes formas de mirar el mundo.
3) Sabe, con destreza, rescatar lo cotidiano.
4) Muestra un interés desmesurado en el vocabulario precioso y preciso con el gusto por la etimología de las palabras.
5) Sugiere una suma de relatos en su novela, como el dibujo de un retablo, que lleva a la introspección generando incógnitas.
6) Emociona poéticamente y el escucharle recitar.
7) En todos sus escritos hay un compromiso cultural y social motivado por su preocupación personal.
8) Demuestra que los temas y géneros que utiliza son exigencia del propio acto de escribir transmitiendo.
9) Según él, siempre y de diversas maneras escribe sobre lo mismo: sobre sus recuerdos, su vida, su presente y sus pensamientos.
Tomás SÁNCHEZ SANTIAGO es un gran orador con la fuerza de su voz y su palabra.
Nosotros le ofrecimos la lectura de sus textos, nuestra presencia y nuestras reflexiones al leerlo.
Él nos regaló su sabiduría con humildad, su capacidad de exponer con claridad y cercanía, sus palabras sin una mínima superficialidad, su interés en contestarnos a todas nuestras preguntas.
No dejó nada sin responder y nos dijo mucho más de lo que nosotros preguntamos.
Cuando terminó el encuentro estábamos seguros que no había terminado Tomás Sánchez Santiago. Los que allí estuvimos seguiremos leyéndole y esperando su próximo libro en el que poder encontrar el cuento con el que nos despidió como oyentes satisfechos de haberlo conocido.
GRACIAS
Desde el Club de Lectura os ofrecemos un texto de “Para qué sirven los charcos”:
“Todo lo que refleja la vida de un espejo, ¿quedará en constancia alguna dentro de él? Que alguien invente un ingenio que sepa desescamar las lunas y vayan resurgiendo rostros idos, objetos olvidados, flores remotas, juventudes hace ya tiempo desconvocadas. Ruinas recompuestas, pérdidas recobradas en contra de la hambruna del tiempo. Ah, vieja quimera de eternizar las permanencias: déjame embarrarme de ti en la imaginación y en el deseo.
Pero que luego todo vuelva a sus lugares, dispersos por el agua serena e imparable del olvido. Regiones congeladas del no ser, hermosas como huecos que ya nunca más va a ensuciar la existencia”.
Para terminar, sin tener que ver con Tomás Sánchez Santiago, desde el Club se entregó el siguiente libro semanal: LA CARRETERA de Cormac McCARTHY.
Lo comentaremos el día 17 de Noviembre a las 19:15 horas en la Sala Polivalente de la Biblioteca Pública.
Os recuerdo que el blog está a vuestra disposición. Podéis hacer vuestros comentarios e impresiones a través del enlace:
http://clubdelecturadetardedezamora.blogspot.com/
Un Saludo
DITA
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